Aunque han pasado muchos años desde su publicación, existe un estudio que aún las autoridades médicas de todo el mundo citan con frecuencia. Me refiero a una investigación publicada en el Journal of the American Medical Association, una de las revistas médicas más prestigiosas de los Estados Unidos, en el año 2002, en la cual se afirma que todos los adultos deberían tomar suplementos multivitamínicos para evitar la aparición de enfermedades crónicas. Los resultados conmocionaron a la comunidad médica. En décadas anteriores, la mayoría de las instituciones médicas insistían en que los multivitamínicos no eran necesarios, porque la gente recibía todas las vitaminas y minerales que necesitaba de los alimentos. Algunos médicos afirmaban que los multivitamínicos solo le producían “una orina muy cara” a la gente.
Pero los resultados obtenidos por estos investigadores contradijeron completamente lo que se pensaba hasta el momento, y con base en datos concretos. Los investigadores analizaron estudios sobre la relación que existe entre la ingesta de vitaminas y varias enfermedades, publicados entre 1966 y 2002, y concluyeron que cuando no se consumen suficientes vitaminas, existe un riesgo mayor de padecer enfermedades crónicas, incluyendo enfermedades cardíacas y cáncer. Lo más recomendable, concluyeron los investigadores, es que los adultos tomen suplementos nutricionales. Aunque el estudio sacudió a la comunidad médica, la tendencia en contra de los multivitamínicos y los suplementos sigue siendo tan fuerte, que algunos doctores todavía se rehúsan a recomendarlos. Insisten en que los suplementos multivitamínicos, así como la mayoría de los otros suplementos, son “terapias alternativas”, o que solo se deben recomendar a pacientes enfermos y ancianos, que son los más vulnerables a la deficiencia de vitaminas. Desafortunadamente, estos doctores no se han dado cuenta de todo lo que abarca la deficiencia vitamínica y los problemas que esta crea en la salud del ser humano.
Las deficiencias nutricionales más comunes
• Vitamina D
• Grasas omega-3
• Vitamina K2
• Magnesio
• Calcio
• Yodo
• Hierro (en las mujeres)
• Vitamina E
• Colina
• Vitamina A
• Vitamina B12 (en los adultos mayores)
Por qué la dieta no es suficiente
En un mundo perfecto, el cuerpo humano obtendría todos los nutrientes que necesita de los alimentos. Las vitaminas y minerales que nuestro cuerpo necesita para desarrollarse deberían provenir de los alimentos que consumimos. Sin embargo, los alimentos procesados han sido despojados de muchas de sus propiedades nutritivas. Durante la cocción y el almacenaje también se pierden muchos nutrientes. El ambiente tóxico y las toxinas que hay en la comida, el agua y el aire, combinados con nuestro estilo de vida saturado de estrés, han incrementado nuestros requerimientos nutricionales. Aunque consumiéramos cantidades adecuadas de frutas y vegetales, el contenido nutricional que estos contienen ha disminuido debido al empobrecimiento de los suelos.
Muy poca gente, si es que alguna, recibe todos los nutrientes que necesita exclusivamente de los alimentos, incluso llevando una dieta saludable. Es por ello que los suplementos nutricionales son un pilar de la buena salud, ya que nos proporcionan los nutrientes que podrían faltar en nuestra dieta. Tales nutrientes son componentes esenciales de la salud, y nos protegen de las enfermedades. Sin ellos, corremos el riesgo de sufrir deficiencias de nutrientes.
Es extremadamente difícil obtener toda la nutrición que nuestro cuerpo necesita exclusivamente de la dieta. Tengo varios pacientes que son increíblemente meticulosos con su dieta. Cuidan todo lo que comen, manteniendo un registro de sus alimentos para llevar un control de todo lo que han consumido y cuándo. Algunos son vegetarianos; otros insisten en comer solo alimentos que hayan sido preparados de acuerdo con estándares saludables. Terminan pasando mucho tiempo planificando lo que van a comer, haciendo compras y preparando su comida. En algunos casos, el tiempo y la energía que conlleva planear todo esto, puede consumirles la vida.
La cura de Dios para los suelos empobrecidos
En los tiempos bíblicos, Dios le dijo a su pueblo que trabajara la tierra durante seis años y que en el séptimo año le dieran a la tierra un “descanso sabático” (Lev. 25:1–7). Al hacer esto, el suelo tendría tiempo de regenerar sus nutrientes.
Como mencioné anteriormente, cuidar la dieta solamente no es suficiente, porque el suelo hoy en día tiene menos nutrientes que nunca. Y si el suelo tiene menos nutrientes, lo mismo ocurre con lo que se siembra en él. En nuestros días, el suelo ha sufrido enormemente en manos de los gigantes de la agroindustria, los cuales siembran, cosechan y producen en gran escala, no con el objetivo de obtener cosechas nutritivas, sino de obtener cosechas que tengan buen aspecto y que puedan durar largos períodos en los anaqueles. Desafortunadamente, a lo largo del camino se sacrificó la nutrición. Muy atrás quedó la época en la que los agricultores rotaban las cosechas o abonaban sus campos, lo cual preservaba los minerales presentes en los suelos. Actualmente, la agroindustria trabaja los campos en exceso y repone algunos minerales, en vez de permitir que la tierra regenere sus nutrientes de forma natural.
En La Cumbre de la Tierra de 1992 se determinó que Norteamérica tiene los peores suelos del mundo: 85 por ciento de los minerales vitales en ella se han agotado. Esta tendencia es notoria desde 1936, cuando el senado de EE. UU. emitió el Documento 264, que indicaba que el suelo empobrecido de los Estados Unidos ya no proveía a las plantas los minerales necesarios para la nutrición humana.
Los agricultores modernos fertilizan el suelo con un número limitado de nutrientes, principalmente nitrógeno, fósforo y potasio. Estos tres nutrientes ayudan a producir cosechas grandes y hermosas, pero son solo algunos de las decenas de nutrientes que nuestro cuerpo necesita para estar sano. Las manzanas brillantes y las lechugas de color verde intenso se ven atractivas en los anaqueles de los supermercados, pero esa belleza es superficial. Normalmente estos productos carecen de muchos nutrientes, ya que fueron plantados en suelos empobrecidos.
Diversos estudios revelan que los suelos empobrecidos han afectado el contenido de minerales en los vegetales y frutas. Un observador comparó los datos del manual USDA de 1972 con las tablas alimenticias actuales y descubrió que el contenido de nutrientes ha disminuido drásticamente. Por ejemplo, cerca de la mitad del calcio y la vitamina A del brócoli ha desaparecido. El contenido de vitamina A en los vegetales verdes ha disminuido a casi la mitad de sus niveles anteriores. El potasio disminuyó de 400 mg a 170 mg, y el magnesio de 57 mg a solo 9 mg. El coliflor perdió casi la mitad de su contenido de vitamina C, tiamina y rivoflavina. La cantidad de calcio en la piña bajó de 17 a 7 mg. Esta disminución asombrosa de nutrientes tendrá un efecto significativo en nuestra salud con el paso del tiempo.
La lluvia ácida es otro de los responsables de la degradación de los suelos. Hasta la cantidad más pequeña de lluvia ácida hace que el suelo pierda sus nutrientes. Un estudio de treinta años demostró que la lluvia ácida empobreció en 38 por ciento y acidificó los suelos boscosos de un sector en Carolina del Sur. Otro estudio analizó datos nutricionales de la segunda mitad del siglo XX, revelando una baja en las cantidades de proteína, calcio, fósforo, hierro y algunas vitaminas en cuarenta y tres vegetales y frutas diferentes. Creo que el empobrecimiento de los suelos forma parte de la maldición que Dios puso en la tierra después de que Adán y Eva fueron obligados a salir del Jardín de Edén. Pero también creo que, al estar bajo la gracia de Dios, Él nos ha bendecido con las herramientas y los conocimientos que harán que nuestra tierra y nuestro suelo vuelvan a ser ricos en nutrientes.
Mala digestión
Otra de las razones por la que necesitamos suplementos nutricionales es la mala digestión. En ocasiones debo realizar pruebas de sangre a mis pacientes para comprobar los niveles de nutrientes intracelulares. Y con mucha frecuencia descubro que tienen deficiencias en algunos de estos nutrientes, aunque lleven una dieta saludable y tomen suplementos. Esto ocurre porque no solo importa lo que comemos, sino también lo que nuestro cuerpo asimila y absorbe.
Se estima que unos cien millones de estadounidenses padecen algún tipo de problema digestivo. Esto significa que aunque consuman alimentos nutritivos, es posible que el cuerpo no absorba los nutrientes adecuadamente. Una de las razones de la mala digestión es la ausencia de enzimas en la dieta. Las enzimas son esenciales para la digestión, la asimilación y la absorción de los alimentos. No obstante, muchos adultos no tienen suficientes enzimas para realizar una digestión normal. Esto puede ocurrir por varias razones:
- Escogen comida altamente procesada, que carece de enzimas.
- No mastican los alimentos adecuadamente, lo que dificulta que las enzimas los desintegren. Cada bocado debe masticarse treinta veces.
- Cocinan los alimentos a altas temperaturas, destruyendo las enzimas que contienen.
- Consumen cantidades excesivas de líquidos con las comidas, lo cual les “lava” las enzimas.
Además, a medida que envejecemos, nuestra capacidad de crear enzimas disminuye. El estrés también obstaculiza la producción de enzimas digestivas.
Prueba rápida
La digestión ocurre principalmente en:
A. El estómago B. El intestino delgado C. El intestino grueso
Respuesta: B. El intestino delgado
Muchos individuos, en especial los mayores de cincuenta años, tienen bajos niveles de ácido clorhídrico, necesario para la buena digestión. Adicionalmente, millones de estadounidenses consumen antiácidos y otros medicamentos que bloquean el ácido estomacal, como Pepcid, Mylanta, Zantac 75, Prilosec y otras medicinas que reducen el ácido clorhídrico. Otros tienen mala digestión debido al estrés, o a la ingesta de pastillas anticonceptivas u otros medicamentos que afectan la absorción de vitaminas. Todo esto contribuye a la deficiencia de vitaminas y minerales.
La conclusión es que para estar saludables, es casi seguro que necesitemos tomar suplementos nutricionales.
Fuente: La guía para las vitaminas y suplementos / Don Colbert





