La luteína presente en los pistachos protege la salud visual.

Pistachos para la salud visual

Un nuevo estudio de la Universidad de Tufts ha descubierto que consumir pistachos a diario puede mejorar significativamente la salud ocular al aumentar la densidad óptica del pigmento macular (MPOD); esta capacidad se le atribuyó al pigmento vegetal luteína presente en este fruto seco, un factor clave en la protección de los ojos de la luz azul visible y el daño relacionado con la edad.

El ensayo controlado aleatorio demostró que, en comparación con una dieta habitual, comer 2 onzas o 57 gramos de pistachos por día durante 12 semanas y como parte de una dieta habitual, se manifestó en un aumento significativo de la MPOD en adultos de mediana edad y mayores por lo demás sanos. La MPOD es un indicador importante de la salud ocular, ya que protege la retina y está vinculada a un menor riesgo de degeneración macular relacionada con la edad (DMRE), una de las principales causas de ceguera en adultos mayores.

La investigadora explica que se seleccionó a los participantes para que tuvieran una ingesta habitual baja de luteína en su dieta y que tan solo 2 onzas o 57 gramos por día aumentaron rápidamente los niveles de luteína en la sangre en tan solo 6 semanas; agrega que los pistachos proporcionan una fuente de grasa saludable, lo que potencialmente hace sea mejor absorbida por el cuerpo.

Esta recomendación permitió que los participantes obtengan aproximadamente 1,6 mg de luteína de los pistachos, lo que sería suficiente para duplicar su consumo diario promedio en adultos estadounidenses.

Hallazgos destacados para la salud visual

Los investigadores destacaron los siguientes efectos positivos:

Aumento de la MPOD: quienes ingirieron pistachos diariamente experimentaron un aumento significativo de la MPOD después de solo 6 semanas, y el efecto se mantuvo durante todo el estudio de 12 semanas.

Fuente natural de luteína: Los pistachos son el único fruto seco que proporciona una fuente medible de luteína, un poderoso antioxidante que ayuda a proteger los ojos.

Otros alimentos ricos en luteína son espinacas, col rizada o kale, berza o col forrajera, brócoli, maíz, guisantes verdes, pimientos rojos y amarillos, calabacines, hojas de nabo verde y yema de huevo.

Potencial de prevención de la DMAE: el estudio sugiere que el consumo regular de pistachos podría ofrecer un enfoque dietético natural para reducir el riesgo de DMAE.

“Nuestros hallazgos mejoran nuestra comprensión del vínculo entre la nutrición y la salud ocular. Esto, es especialmente importante a medida que las personas envejecen y enfrentan mayores riesgos de deterioro visual”, afirmó la Dra. Tammy Scott, neuropsicóloga clínica e investigadora y autora principal del estudio.

Luteína, filtro de luz azul

Observemos que la luz azul, a cuyo exceso nos exponemos por el uso de dispositivos electrónicos, con su alta energía y longitud de onda corta, puede penetrar profundamente en el ojo y alcanzar la retina, causando daño a sus células de acumulativa; esto aumenta el riesgo de problemas visuales, como la degeneración macular relacionada con la edad. Además, la exposición prolongada a luz azul de dispositivos electrónicos puede causar fatiga ocular digital, síntomas como sequedad, visión borrosa y dolor de cabeza, debido a la tensión ocular y la reducción del parpadeo; por supuesto, controlar el tiempo de exposición es una estrategia de cuidados básica, sin embargo, también debemos procurar una buena nutrición del sistema nervioso y del ojo con nutrientes como la luteína.

Otro efecto indeseable de la luz azul es la alteración del sueño, ya que inhibe la producción de melatonina, la hormona del sueño, afectando el ritmo circadiano y la calidad del descanso; para minimizar estos efectos, se recomienda el uso de lentes bloqueadores de luz azul, activar el modo nocturno en dispositivos, y hacer descansos visuales regulares para proteger la vista y reducir el impacto de la exposición.

La luteína, presente en los pistachos, filtra la luz azul y actúa como antioxidante en el ojo; esta investigación permitió observar que el consumo de pistachos casi duplicó la ingesta diaria de luteína de los participantes estadounidenses, que suele ser muy baja en esta población; además, esto también se pudo relacionar con un aumento importante en los niveles plasmáticos del pigmento estudiado.

Pablo de la Iglesia

Fuentes:

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